Acción social
Debido a la forestación de pinos nació el hongo comestible de Marayhuaca, siendo este un alimento altamente nutritivo y proteico, vale recordar que estas poblaciones quechua-hablantes asentadas a más de 3,500 metros sobre el nivel del mar, mantenían por cientos de años una alimentación deficiente a base de carbohidratos, por lo que ahora su calidad, nivel y seguridad alimentaria está plenamente sostenida en el tiempo. Las expectativas respecto a la asociación se cristalizaron con la creación de puestos de trabajo, la mano de obra empleada en la recolección de hongos comestibles, limpieza y empacado de este producto. Esto también se traduce en la mejora remunerativa, ya que ahora las y los pobladores perciben sueldos dignos que triplican los anteriores, promoviendo el desarrollo dentro de la misma comunidad, donde sus pobladores ya no emigran a la costa para realizar trabajo forzoso, inseguro y mal remunerado. A través de la cosecha de hongos de Marayhuaca, se ha beneficiado en mejorar y abastecer la canasta básica familiar, brindando trabajo, ingresos dignos, mejorando la calidad de vida, impulsando mejoras en la educación, y sobre todo creando ecosistemas que contribuyen a la protección y cuidado del medio ambiente.
Ahora los jóvenes de la comunidad de
Marayhuaca, ya no migran hasta la costa para obtener una carrera técnica
profesional. A través de un convenio entre la Comunidad, AgroRural y el
Instituto Juan Mejía Baca, se ha logrado instalar una sucursal en esta zona,
donde los jóvenes de esta localidad pueden aprender las carreras
profesionales de Administración de empresas, Gastronomía y Turismo,
motivando a que esta comunidad se convierta en una ruta turística de la
región Lambayeque.